Implicación de Kimba en contra de la
perrera de Puerto Real
En relación
con todo lo hechos acontecidos en los
últimos días sobre la denuncia interpuesta
por la Sociedad Protectora de Animales “El
Refugio” de Madrid, y de la que se han
hecho eco un importante número de medios
de comunicación tanto nacionales como
extranjeros, creo llegado el momento de
informar a todos los que alguna vez
han podido llegar a pensar que hasta hoy
no se había denunciado nunca esa
situación, lo siguiente:
Desde ésta
Protectora y junto con Ecologistas en
Acción, presentamos en octubre de 2.002
denuncia contra la perrera por la
existencia de un vertedero clandestino de
animales, en donde había enterrados 1.200
perros, caballos y otros animales más, lo
que dio lugar al cierre cautelar de las
instalaciones, que posteriormente abrió de
nuevo con autorización de la Delegación de
Medio Ambiente.
Las denuncias
continuaron en Enero de 2.003 por las
claras sospechas de irregularidades en los
sacrificios, aunque no se pudieron aportar
pruebas como sí, ha sido ahora, lo que
dio lugar a que El Consejo Rector del
Imucona de El Puerto de Santa Maria acordó
la suspensión con la empresa, pero no el
resto de los Ayuntamientos de la Bahía
que, increíblemente continuaron su
relación comercial con ella.
Durante todo
éste tiempo hemos estado continuamente
estudiando como podíamos sacar las pruebas
concluyentes que avalaran nuestra
denuncia, hasta que por fin y con mucho
esfuerzo se han conseguido. Fue entonces
cuando decidimos contactar con un
Inspector de Medio Ambiente en Madrid con
el que desde Kimba habíamos tratado ya
anteriormente el tema, y en una reunión ya
en el mes de Abril empezamos a estudiar
todo lo que teníamos para unir a la
denuncia. Viendo el delicado trabajo que
teníamos por delante, se tomó la decisión
de que presentara la denuncia la Sociedad
Protectora “El Refugio” de Madrid que
además de ofrecerse a ello, ponía a
disposición del caso su gabinete jurídico
con experiencia en casos similares. Muy
importante también fue que nadie más que
las partes implicadas dispusieran de la
información, para no poner en peligro la
actuación que en su día tuviese que
realizar el Seprona, y que al día de hoy
podemos afirmar ha realizado un “trabajo
impecable”.
Todo lo
anteriormente citado ha supuesto siete
meses para coordinar un difícil trabajo
que, hasta el día de hoy se ha traducido
en cuatro personas de la perrera imputadas
(Veterinario, Directora, dueño
instalaciones y un empleado).
Ahora queda
esperar que la Justicia haga ahora su
trabajo.
Nieves
Orellana
|