Los orígenes del
perro vagabundo o callejero remontan a la era terciaria. Se han hallado
representaciones caninas en los monumentos más antiguos de la historia.
Aquellos perros constituyen la base de las hermosas razas que existen en la
actualidad.
Estos perros no
tienen nada que envidiar a los perros de pedigrí, menos bonitos, sí. Pero
acostumbrados a la vida dura, los perros mestizos suelen ser animales muy
cariñosos, agradecidos, fieles y perfectamente adaptables a su entorno, a
veces más que los de raza. Su capacidad de afecto es admirable, entregando
todo sin vacilación por aquel que le ofrece alojamiento y comida. No suelen
padecer degeneración por consanguineidad, suelen ser más fuertes y viven
muchos años, más resistentes a las enfermedades y menos sensibles a los
problemas hereditarios que los de raza, porque, precisamente debido a las
cruzas, han renovado sus genes, se adaptan a todos los ambientes y a todos
los dueños.
En cuanto a que los
perros mestizos son más inteligentes que los de raza, existe una
explicación. A diferencia de los de pedigrí, donde la mano del hombre
siempre está presente buscando ciertas características tanto físicas como
psíquica, el exceso de consanguinedad en esta búsqueda, puede llevar al
nacimiento de perros débiles tanto física como psíquicamente.
El perro mestizo,
por lo general, procede de la calle, son animales que tienen que valerse
por si mismo, al no intervenir la mano del hombre, la cruza se hace entre
perros que se ganan la vida, la comida y el apareamiento por medio de su
inteligencia, fuerza y destreza, dando como resultado unas crías con tales
características.
Su defecto, su amor por la libertad, tienen siglos de vagabundeo en la
sangre.
¿Quiere usted uno?
Póngase en contacto y acuda a nuestra sociedad protectora de animales.
Encontrará perros y gatos con necesidad de cariño, daremos al animal una
segunda oportunidad.